viernes, 2 de septiembre de 2016

Energía de #Esfuerzo o de #Entusiasmo. Tú eliges.





Ya está aquí Septiembre. Y con él llegan nuevos proyectos, sueños que comienzan a desplegarse, ideas que han ido apareciendo entre la arena de la playa o quizás estaban esperando en la cima de una montaña, en ese refugio con vistas a una puesta de sol inolvidable, debajo de piedras, obras de arte, aviones con rumbo a destinos por descubrir...o quizás hayan brotado de libros, películas, conversaciones, que la mente podría etiquetar de "banales" y es que la sabiduría está en todas partes, se filtra por los lugares más improvisados, cuando dejamos la mente a un lado y nos ocupamos tan sólo de vivir, sentir, estar. 


Y llega el momento de poner en marcha esas ideas o proyectos. Quizás sean compartidos con otras personas, puede que los dejaras iniciados antes de las vacaciones y es posible que al darles forma, al crear ese proyecto, esa acción que ahora toca poner en marcha, sintieras entusiasmo, ilusión, era algo que "te apetecía". Y digo "quizás" porque si hay un programa activado en todos nosotros/as, en nuestro inconsciente colectivo, es el programa del "tengo que", de "es mi obligación", del "qué van a pensar"...y como denominador común: el esfuerzo. 

Y digo "quizás" porque es probable que ni siquiera seamos conscientes de que este programa está activo. Damos a la mente, a nuestras creencias tal poder, que dejamos a un lado nuestro sentir. Y lo que sentimos es la brújula mas precisa y potente que tenemos para no perdernos por el camino. Cuando conectas con lo que sientes y sigues a tu entusiasmo, nunca te equivocas. Y de alguna manera, cuando estás inmersa/o en proyectos, trabajos, tareas que no te ponen una sonrisa interior (ese me apetece que te hace vibrar y fluir) lo intuyes, es una sensación de querer ir hacia un punto, pero con una mochila muy pesada, sientes que la energía que tienes que poner para ir hacia ese lugar al que "tienes, debes" llegar, es enorme y te agotas. Es la energía del esfuerzo.

La energía del esfuerzo es la energía del "no me lo merezco".  

Por eso, quiero proponerte algo para este comienzo de curso, de año (para algunas/os)...antes de poner en marcha una idea, un proyecto o lo que sea...conecta con la inteligencia de tu corazón. Escúchale, siente su latido, pregúntate si esto que vas a comenzar, que estás haciendo, te apasiona, te entusiasma. No quiere decir que te pases el día dando saltos de alegría, que sea un chute de adrenalina la que tenga que salir de esa conexión, sino que más bien es un estado, de armonía, de serenidad ilusionante, es más bien esa sonrisa calmada, confiada, ilusionada que te dice SI, adelante, eso "me apetece". Porque esa es la energía que te hace vibrar. Y no se trata tanto de hacer, sino de vibrar, de seguir el impulso de tu entusiasmo. A veces sin querer saber porqué, sin preguntarse el motivo de eses sentir, tan sólo confiando en ese pulsar, es ese sentir. 

"El corazón tiene razones que la razón desconoce."

Si esto implica "recalcular", adelante. Todos tenemos derecho a equivocarnos, a cambiar de idea, a respensar, a decir que no a algo a lo que antes dijimos si. Y no sólo por ti, por seguir ese camino que marca el corazón, esto es coherencia con uno/a misma, también por el bien común. Estarás haciendo más débil ese programa instalado ya desde hace tanto tiempo, el del esfuerzo. (No confundir con determinación, constancia, foco. Esto se consigue sin esfuerzo, desde el fluir, con naturalidad, fácil, porque son palabras conectadas a la pasión y su estado vibracional). 

Por eso, no sólo aquello que está a punto de comenzar, sino cualquier cosa que estés haciendo, revisa desde dónde lo estás haciendo. Qué grado de ilusión y pasión estás poniendo (hay cosas que puedes estar haciendo desde el esfuerzo y el tengo que y quizás si las miras con un punto de vista más amplio,si amplías el zoom y encuentras un motivo más grande que tú por el que lo estás haciendo, quizás entonces esa energía se torne en una sonrisa interior. Y es que no es lo que hacemos, sino desde dónde lo hacemos.

 "Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón.
Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve."
Susana Tamaro. Dónde el corazón te lleve.

Y cuando hayas llegado a este punto, si has sido capaz de conectar con tu corazón, de ilusionarte...llegará la desilusión. Si, llegará. Y será fantástico. Pero eso amigo, amiga, lo dejamos para el siguiente post.

3 comentarios:

  1. Qué post más bello e inspirador Julia. Felicidades.

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  2. Muchas gracias Dori. Me alegra que te haya gustado. Un fuerte abrazo

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