martes, 21 de junio de 2016

Y tu, Piensas la vida...o la Vives?

 Si pudiésemos medir el tiempo que pasamos al día dando vueltas a las cosas que nos suceden, a cómo vamos a solucionarlas, o recordando lo que sucedió...o incluso pensando en cómo será cuando consiga ese sueño que lleva en mi cabeza tiempo...si contásemos los minutos de diálogo interno juzgando lo bien o mal que hemos hecho algo, o "valorando" lo que hacen los demás...programando ese último curso que nos falta para de una vez lanzarnos a probar eso que nos encantaría hacer...si contásemos todos esos minutos...¿cuánto tiempo nos queda al día para sencillamente Vivir? 

Vivir es presente y es experimentar. Es atreverse a hacer siendo conscientes de que ese hacer, en ocasiones es dejar de hacer, acercarse lo máximo posible a Ser. Vivir es atreverse a sentir y sobre todo es acoger el error. Creo que nos cuesta vivir porque seguimos viendo el error como un enemigo. Nos da mucho miedo contraernos, sentir envidia, miedo, frustración, culpa, tristeza, rabia...no queremos vivir en el conflicto. Queremos salir de ahí, estar siempre en armonía, calma, equilibrio...

Nos encanta la teoría, escuchar a personas inspiradoras que nos hablan y motivan a cambiar o a ir a por nuestros sueños, a tratar de dar un giro a nuestras relaciones. Nos dan herramientas, hacen propuestas para mejorar la comunicación con nuestra pareja, con nuestros hijos e hijas...leemos libros y libros sobre inteligencia emocional, desarrollo personal...todo está ahí, en nuestra cabeza. Y así adquirimos algo que está tan valorado en nuestra sociedad: conocimiento. 

¿Y para qué queremos ese conocimiento si está encerrado ahí? cuando a ese conocimiento le sumamos acción, experiencias, entonces estamos creciendo, estamos convirtiéndonos en personas sabias.

Vivir es ver el error como el mayor aliado para nuestra expansión como personas. Ese es el gran cambio de paradigma. Acoger el error, abrirnos a sentir la contracción que nos llega cuando nos atrevemos a experimentar, a probar, a hacer aquello que llevamos tiempo deseando hacer y que sí, que algún día intentaremos...pero nunca llega ese día. Y pasa el tiempo y nos vamos haciendo expertos en excusas, más y más víctimas de las circunstancias...y nos vamos encerrando cada día más en nuestra pequeña jaula de oro. 

Las personas que dejan de pensar la vida y deciden vivirla, se contraen, viven desde el error, se equivocan, se frustran, sienten envidia, miedo, rabia, alegría, amor, conflictos...pero en vez de negar lo que sienten o echarse para atrás, se escuchan. Aceptan lo que viene, lo acogen, tratan de neutralizar ese estado desde la presencia y a partir de ahí...recalculan. Y cuanto más nos atrevamos a vivir y experimentar, mayor será nuestra capacidad para recalcular. Lo hacen desde un lugar diferente al que estaban, escuchando(se). Y sólo lo pueden hacen desde ese punto 0 al que te puede llevar la respiración y la observación de esa emoción que estás sintiendo. Observar, sólo eso...casi nada eso! 
Y lo mejor, que poquito a poco iremos redirigiendo nuestras experiencias en base a lo que cada unos de nosotros y nosotras sintamos. No buscaremos más referencias que la nuestra, seremos personas auto-referentes. Y desde ahí surge la verdadera fuerza, desde ahí nos convertimos en líderes de nuestra propia vida. Esa es la auténtica libertad. 

Al leer este post, puede que estés pensando en ese gran proyecto que tienes ahí pendiente, en esas grandes acciones o grandes sueños que sí, que ahora vas a ir a por ellos! es estupendo tener grandes sueños, proyectos...y nunca subestimes el poder de las pequeñas acciones. Esas que día a día te conectan contigo, esas que disfrutas y te permiten sentir entusiasmo cada día, las que hacen que tu cerebro se oxigene, esas que de verdad sientes que son posibles, que poquito a poco te van llevando a un lugar de mayor confianza. Esas que hacen que puedas ver los errores como potenciales, esas pequeñas acciones que te llevan a grandes cambios. 


UNA VIDA VIVIDA AL MÁXIMO

¿Quién está dispuesto a mirar la vida de frente? ¿Quién está dispuesto a abandonar conceptos de segunda mano acerca de revelaciones de segunda mano? ¿Quién está dispuesto a forjar su propio camino, a jamás aferrarse a los caminos de los demás ni tratar de anular ni un ápice de ellos? ¿Quién está dispuesto a nunca conformarse con respuestas fáciles, independientemente de lo amables que suenen cuando se está en medio de un dolor insoportable? ¿Quién está dispuesto a dejar ir todos esos clichés no dualistas - "no hay ningún yo", "el libre albedrío es una ilusión" "todo es un concepto" - que algún día sonaron sumamente interesantes e incluso controversiales y que ahora suenan obsoletos, exagerados y un tanto tristes? ¿Quién está dispuesto a deshacerse de todos sus libros, a dejar de citar indefinidamente a todas sus percibidas autoridades, encontrar su propio lenguaje y su muy singular voz y vivir una vida de primera mano? ¿Quién está dispuesto a sacrificar su certeza, su credibilidad, su capacidad intelectual y su así llamada 'evolución espiritual' de un tiro a cambio de una vida experimentada con toda su plenitud? ¿Quién está dispuesto a considerar que este día podría ser su último día para experimentar cualquier cosa? ¿Quién está listo para arriesgar todo a cambio de la fascinación de la incertidumbre, la duda, los sueños rotos, el misterio, y la vitalidad de un corazón dispuesto? 

¿Quién se unirá a mí en este fuego de creatividad?

- Jeff Foster



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