viernes, 29 de mayo de 2015

¿Convives con tu crítico o con tu guía interior?

El resentimiento, la crítica, la culpa y el miedo aparecen cuando culpamos a los demás y no asumimos la responsabilidad de nuestras propias experiencias.
Louise Hay


Hace unos días, en la sección que comparto en El Emotional Magazine "Educar con emociones" reflexionaba sobre la culpa. Ese patrón de respuesta emocional que surge cuando existe una distancia entre mi YO Ideal y mi Yo Real. Entonces aparece ese crítico interior que está dentro de nosotros y nos avisa de que no estamos cumpliendo con nuestro manual de comportamiento ideal. Y así aparecen esos pensamientos de "cómo has podido comportarte así", "la culpa es tuya", "otra vez igual, si es que no aprendes"...¿te suena?
Existe otro patrón de respuesta bastante común, que el el Resentimiento. Surge cuando hay una distancia entre el TU IDEAL y el TU REAL. Es decir, de forma muchas veces inconsciente, nosotros esperamos algo de los demás, que actúen de cierta manera en un momento concreto, que respondan a lo que les estamos pidiendo en la manera que queremos que lo hagan...
Y ambas respuestas tienen algo en común: Las expectativas. Ponemos expectativas en lo que hacemos, en las personas con las que convivimos, hijos, pareja, amigos...y en todo aquello que está por llegar. Esas vacaciones tan esperadas en las que vamos a descansar, leer, hacer deporte, salir al monte, jugar con los peques, visitar a muchos amigos, conocer lugares nuevos....y de repente, eso que esperábamos de ese momento, de esa persona querida, no llega. Mi pareja "no ha estado a la altura" en este momento en el que tanto necesitaba su apoyo, me he pasado las vacaciones con una alergia que me ha dejado en la cama, o ese amigo del que esperaba una llamada, parece que ha desaparecido del universo. ¿y a qué me lleva esto? a sentirme frustrada, impotente y al resentimiento. 
Cuando eres  capaz día a día, a través de un trabajo de observación y consciencia y sobre todo de calma, de ir destapando todas esas expectativas que tienes, primero sobre ti y después sobre los demás, entonces comienza un camino hacia la comprensión y la aceptación de tí y del otro como ES. Y ya no hay resentimiento, tan sólo aceptación y por qué no, también descubriento. (Porque nos hemos despojado de barreras y hemos ampliado perspectiva, y la mirada es ahora creativa, acogedora, de aceptación. Creemos que lo sabemos todo del otro y guardamos afortunadamente, tantos misterios...)
Hay una técnica que yo aplico y que me ayuda a disolver ese resentimiento. Se llama el C.A.P y consiste en:
Comprender: Y esto no es más que VER al otro, sus circunstancias. Empatizar con esa persona. Mirarla a los ojos y entender desde lo más profundo de tu ser, que lo está haciendo lo mejor que sabe y puede. Que lo que tú esperas de él, es tuyo. Y en muchas ocasiones, ni siquiera se lo imagina.
Aceptar: Esta persona es tu pareja, tu amiga, tu hijo. Y esto es lo que ha sucedido. No hay un "y si" posible. Aceptar no es resignarse, aceptar el poner atención en lo que ES, para acogerlo, respetarlo y construir y seguir creciendo desde ahí. 
Perdonar: perdonarte a tí, por crear esas exigencias y expectativas que te han alejado del otro y perdonar al otro, porque es humano, porque nos equivocamos, porque sólo así podemos soltar, y restaurar y seguir creando nuestra relación. 
Perdonar a todos y perdónate a ti mismo, no hay liberación más grande que el perdón; no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza, y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica (agotadora y vana tarea), que te hace juez y cómplice de lo que te disgusta. Facundo Cabral

Yo quiero aplicar ese CAP mirando al futuro:
Con Compromiso: poniendo cada vez más consciencia en esas expectativas, vivir mi relación con los demás desde el disfrute. Y vivir disfrutando es eso, vivir sin-fruto. ¿Qué sucede cuando quedas con un amigo a charlar, sin mas expectativas que estar, mirarle a los ojos, vivir ese momento? ¿o un fin de semana sin planes, abierto a lo que surja, fluyendo con el momento? no es desidia, ni pasotismo, es estar abierto por completo al momento, a la vida, que es lo que pasa en este instante. 
Con Asertividad: porque no somos adivinos, y si esperamos algo de alguien, quizás lo más sencillo es expresarle nuestra necesidad. Eso sí, no todos hablamos el mismo lenguaje de amor, y las respuestas que esperamos, quizás vengan de otra forma. En el lenguaje que el otro sabe. Aprender a reconocer el lenguaje de tu pareja, quizás su manera de expresarte amor, no es con palabras, sino con acciones. Y tu, tan centrado en tus peticiones, no eres capaz de verlo. Estar abierto a los mensajes del otro, ampliar nuestro mapa y por qué no, cruzarle con el de esa persona de quién está esperando algo, quizás nos acerque mucho más, nos haga más comprensivos, nos traiga paz y compasión.
Y por último, la Proactividad. No esperes a que cambien las cosas, da tu el paso para que sucedan. ¿Te encantaría pasar unos días a solas con tu pareja? prepara tú ese tiempo especial, ojo, no desde la víctima, ni desde el rencor (siempre igual, si no lo hago yo...) hazlo desde el disfrute, sin expectativas y con la única intención del encuentro de dos personas que se aman y sencillamente SON y ESTÁN.
Podemos alejar de nuestra vida la culpa y el resentimiento. Es una actitud, que necesita de voluntad, constancia y sobre todo, observación y consciencia. Podemos cambiar ese personaje que casi viene instalado "de serie" ese crítico interior y convertirlo en un maravilloso guía interno, compasivo, consciente y creativo. 
De tí depende...¿con qué personaje quieres vivir tú?

2 comentarios:

  1. muy útil Julia. Habrá que formatear y cambiar de sistema. Aunque igual es más sencillo hacer que convivan y poco a poco uno convenza al otro, qué el mío está muy "instalado". Lo que sí es seguro es intentar CAP_turar el momento para vivirlo con más plenitud. Gracias y un saldudo.

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  2. Me gusta lo de CAP_turar Miguel! me quedo con esa propuesta porque estoy contigo, ese es el primer paso, estar presentes y vivir el momento, aceptarlo, quedarte con lo que quiere contarte y dejarlo marchar. Gracias por pasarte por aquí, por tu tiempo y por tu aportación. Un besazo!

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