viernes, 7 de noviembre de 2014

¿Cómo vas de energía en tu día a día?

Es curioso como aquello que los demás ven en tí como una fortaleza, que forma parte de tu talento, si no eres capaz de gestionarlo de forma adecuada, puede volverse en tu contra y dejar de ser tan positivo. Esto es lo que me ocurre a mí con esa energía o entusiasmo que los demás ven en mi y que sí, yo reconozco que la tengo y que a veces, juega en mi contra. 
Cuando pones atención en tu forma de vida, si escuchas las señales que ese cuerpo que habitas te envía, empiezas a darte cuenta de que hay hábitos que quizás tengas que cambiar si tu propósito es parar y vivir con más serenidad .
Soy una persona con mucha energía, tanta que me desborda y no siempre sé gestionar bien, lo que hace que llegue agotada al final del día, con las consiguientes consecuencias para las personas que viven conmigo, mi marido, mis hijos...y yo misma, porque cuando estoy así, todo lo veo difícil, negro...algo que no es habitual en mi.
Y en estos momentos me acuerdo de cuando voy a la montaña. Comienzas con tantas ganas, con tanta ilusión por llegar a esa cima que te permitirá ver paisajes maravillosos...que si no eres consciente de que la ruta va a ser larga, que tienes que parar aunque al principio no te sientas cansado, comer y beber sin sed ni hambre aparente, que tienes que dosificar el esfuerzo y poner un ritmo de marcha "pole pole" que dicen los guías en Tanzania, al final te agotas, te quedas sin esas fuerzas que necesitas también para la bajada, para tomar esa ruta alternativa que no queda otra que coger...en definitiva, te fundes y no disfrutas de lo más importante, del camino de subida y bajada.
Este "cansancio" me ha hecho darme cuenta de algunas cosas que cuando estamos en modo "on" hacemos como "pollos sin cabeza" y que tenemos que cambiar si queremos eso, disfrutar de nuestros días, de nuestras pasiones y gestionar esa energía para lograr equilibrio y serenidad. Por eso quiero:
- Parar. Sí, porque el ritmo del día a día no nos lo permite. Y es tan necesario! Parar para saber dónde estoy, qué estoy sintiendo, cómo estoy viviendo. Parar para reconocerme y centrarme en lo que es importante para mí, poner el foco en lo que me importa. Esto me permitirá dirigir esa energía que corre el riesgo de dispersarse en mil cosas que me atraen, para enfocarla en lo que de verdad quiero, en mis sueños.
- Descansar: esto que parece obvio, cuando estás "activa" es muy complicado. Descansamos cuando ya sentimos que no podemos mas. Lo ideal sería descansar por que sí, porque forma parte de mi cuidado diario. Y cuando nos sentimos llenos de energía, no somos conscientes de ello. Un ejemplo: para mí está siendo un tiempo de muchos proyectos en los que estoy poniendo ganas, energía y que hacen que los días sean "moviditos". Si me dejase llevar por esa inercia, dejaría de ir a mis clases de yoga (no tengo tiempo para esto, tengo que seguir...) y de lo que me he dado cuenta es de que esta hora y media me obliga a parar, a sentirme, a cuidar mi cuerpo y mi alma...y en vez de hacerme perder el tiempo, me recarga de una forma increible.
- Desconectar: para tan sólo ser tú. Una forma excepcional de hacer esto: pon un niño en tu vida. Sí, tus hijos, alumnos, sobrinos...ellos son Maestros en este arte. Si tan sólo te pones a su lado, dejas los móviles, el portátil y te dejas llevar por ellos...entonces vuelves a ser un niño. Te dejas masajear por sus risas, sorprender por su capacidad de asombro, iluminar por sus ojos llenos de ternura e inocencia, te tiras al suelo y juegas a ser buscador de tesoros perdidos, pirata de sueños robados, princesa de cuentos con lobos buenos y brujas que viven en lunas de oro, dinosaurios que regresan para salvarnos del ladrones de guante blanco, caballeros que buscan reinas de pelo corto, que renuncian a coronas que aprisionan y viven libres de buscar finales felices...Déjate llevar por su maestría, imaginación, fantasía. Y hazlo porque sí, porque te sale de dentro, sin más pretensión que disfrutar.
- Ralentizar. Bajar el ritmo. Vivimos tan deprisa, con la sensación de que si no corremos vamos a perder el tren, el último tren, con la inmediatez y las prisas pisándonos siempre los talones, queriendo absorber toda la información posible pero sin tiempo apenas para filtrarla, para hacerla nuestra, con el piloto automático siempre encendido, con la certeza de que cuanto más tienes, más conoces, más abarcas, eres mas. Eso suele ser nuestro día a día, una carrera constante en la que el fin es llegar, no hay opción para disfrutar del camino porque entonces alguien te va adelantar, va a ser mejor que tú...
Yo necesito "ralentizar" mi vida, es la única manera de disfrutarla, de hacer que pase despacio, de vivirla con los cinco sentidos.
- Humildad. Para recocer que no llego a todo. Que no tengo superpoderes y a veces, muchas, necesito pedir ayuda. Delegar en los demás. Sobre esto he leído un post que me ha gustado y hecho reflexionar mucho. Es de Nacho Fontaneda, os lo recomiendo. Sobra decir mas.
Y todo esto para qué, para llegar a cumplir mis sueños con consciencia, disfrutando, teniendo siempre presente lo importante, como os he dicho en más ocasiones, porque no me conformo con vivir, yo quiero Super-Vivir.
"Lo mejor de cumplir sueños no es cumplirlos, sino la personas en que uno se transforma como consecuencia de luchar por ellos"
Baile Lento
"¿Alguna vez has mirado a niños
montar en tiovivo?
¿O escuchado cómo la lluvia
cae golpeando el suelo?
¿Seguiste alguna vez el vuelo errático
de una mariposa
u observado el sol desvanecerse
en la noche?
Aminora la marcha.
No bailes tan deprisa
El tiempo no dura.
La música dejará de sonar.
¿Atraviesas con prisas días
que se te pasan volando?
Cuando preguntas: ¿cómo estás?,
¿escuchas la respuesta?
¿Al final del día
te tumbas en la cama,
con los próximos mil recados
pululando por tu cabeza?
Aminora la marcha.
No bailes tan deprisa.
El tiempo no dura.
La música dejará de sonar.
¿Alguna vez le dijiste a un hijo
"lo haremos mañana"
sin ver por tus prisas
la pena en sus ojos?
¿Alguna vez perdiste el contacto?
¿Dejaste morir una amistad
por no tener tiempo
de llamar para saludar?
Aminora la marcha.
No bailes tan deprisa.
El tiempo no dura.
La música dejará de sonar.
Cuando corres tanto para llegar,
no disfrutas del camino.
Pasar un día agobiado y apresurado
es como tirar a la basura un regalo sin abrir.
La vida no es una carrera.
Tómatelo con más calma.
Escucha la música
antes de que la canción se acabe."

2 comentarios:

  1. Ayyyy Julia!!! No sabes cuánto me he sentido identificado en muchas cosas de las que dices.
    Pero también he de decir que hecho de menos esa sensación de no tener tiempo, de no llegar...créeme se de lo que hablo, y es duro. Como verás, nunca estamos conformes
    Me encanta el post Julia, me ha hecho pensar muchas cosas. El ser transparente y desnudarte así ante tus lectores es de agradecer. Graciaaaaaas!!!! Tus artículos nunca me dejan indiferente. Un besazo!!

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  2. Ruben! no había visto tu comentario, discúlpame! Gracias por lo que me dices. Es verdad, a veces pasa lo contrario y no sabemos qué hacer con nuestro tiempo y a la vez es una oportunidad estupenda para escucharnos, sentirnos...observar por dónde vamos y si es ese el camino hacia donde queremos ir. Adelante amigo!Un besazo y sigue con ese blog que está ocupando de manera estupenda parte de tu tiempo.

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