viernes, 3 de agosto de 2012

"Reflexiones de una tarde de verano en mi Paraiso"


 


Me gusta escribir por la mañana, cuando me levanto, con la tranquilidad y el sosiego del amanecer, cuando apenas se escucha nada en casa salvo el sonido de la ciudad cuando comienza a despertar. Es mi momento de inspiración,  mi oportunidad para compartir un ratito contigo que me acompañas con tu lectura y me regalas unos minutos de tu tiempo. Es un placer tu compañía.

Pero esta vez es diferente. Hoy escribo desde otro lugar, desde mi particular "paraiso". Mi refugio, mi fuente de inspiración en muchas ocasiones...un pueblo llamado Pradoluengo, situado en la sierra de la Demanda (Burgos), envuelto en naturaleza pura. Sentada junto a un río, disfruto del momento tan especial que me ha regalado la vida: en mis brazo mi niña recién nacida y un poco más alejado, mi hijo saltando como loco en un charco después de una pequeña tormenta...escucho su risa...me siento feliz!

Es curioso, pero esta vez el motivo por el que escribo estas líneas no está muy definido. Esta vez quiero dejarme llevar, contarte lo que ahora estoy sintiendo, lo que la naturaleza me susurra a través de su brisa suave, que me hace reflexionar, sentir, vivir.

Vivimos tan deprisa, con la sensación de que si no corremos vamos a perder el tren, el último tren, con la inmediatez y las prisas pisándonos siempre los talones, queriendo absorber toda la información posible pero sin tiempo apenas para filtrarla, para hacerla nuestra, con el piloto automático siempre encendido, con la certeza de que cuanto más tienes, más conoces, más abarcas, eres mas. Eso suele ser nuestro día a día, una carrera constante en la que el fin es llegar, no hay opción para disfrutar del camino porque entonces alguien te va adelantar, va a ser mejor que tú...

En estos días de verano, desde este paraíso donde el tiempo no tiene prisa, donde todo fluye y va más despacio, siento que esto no es vivir en plenitud. Que como dice Laura Chica en un post precioso, "no se recuerdan los días, se recuerdan los momentos". Necesitamos "ralentizar" nuestra vida, es la única manera de disfrutarla, de hacer que pase despacio, de vivirla con los cinco sentidos.

 “Vivir ocupados es interesante; vivir estresados es agobiante”, escribía John Freeman en su manifiesto por la “Slow Communication”

Estarás pensando, claro, es fácil proponerse parar, disfrutar del momento, estando de vacaciones. Cuando hay tiempo para descansar, cambiar de actividades o sencillamente, "no hacer nada". Y yo me pregunto, ¿de veras nos es tan fácil desconectar o realmente "no hacer nada"?. Cuando estamos trabajando y llevamos ese ritmo trepidante de vida, perdemos mucho tiempo imaginando cómo serán esas fabulosas vacaciones, cómo vamos a disfrutar en la playa, el pueblo, la montaña...y cuando por fin llegan las vacaciones, nuestra mente pasa largos ratos pensando en la vuelta al trabajo, en el principio del curso, en los proyectos que dejamos aparcados...seguimos "conectados" al día a día de vértigo. Conclusión, que en ningún caso nos permitimos vivir el momento con plenitud y conciencia. 

Y ¿qué me dices del "no hacer nada"?  cuánto cuesta, ¿verdad? no somos capaces de estar un tiempo en silencio, contemplando, escuchándonos, sintiéndonos...Necesitamos hacer algo, leer, mirar el móvil, limarnos las uñas, escuchar música, ver fotos...Nos asusta el silencio, estar con nosotros mismos. 

Hay mucha gente que piensa que esto es perder el tiempo.... Pero ¿te has parado a pensar que No hacer nada puede llegar a ser muy emocionante?. Y productivo!. Requiere estar en sintonía con el lugar en el que estás y el tiempo, y  desconectando, puedes llegar a estar mucho más cerca de tus proyectos y tener ideas, conexiones inesperadas, puedes CREAR

¿Qué puedes hacer tu en estos días de vacaciones para vivir con más plenitud? Y cuando vuelvas a tu día a día, por qué no continúas viviendo así, mas despacito? es cuestión de actitud, de priorizar, de tomar conciencia, y en tus manos está.

Yo voy a comenzar por dar pequeños pasos,


Voy a permitirme JUGAR con mi hijo Matías, saltar con él en los charcos, tirarme al suelo y reir a carcajadas, sin tener la sensación de que se me escapa un tweet interesante o llega un mail importantísimo a mi correo...

Voy a dar de mamar a mi hija Valeria de 15 días de vida, cerrando los ojos y sintiendo su respiración, sus manos apoyadas en mi mano, su sensación de seguridad y calor al oler mi piel...

Voy a pasear por el monte en silencio, esperando que la naturaleza me susurre al oído, me hable y me proponga nuevos retos, me permita crear y quien sabe si me "regale" proyectos, ideas...un poco de su inmensa energía.

Voy a sentarme a la mesa a disfrutar de los míos, a mirarles a los ojos y dedicarles mi atención plena, sin prisas, sin permitir que la tiranía de los minutos arruine conversaciones de verdad importantes, porque hablamos de sentimientos, de ilusiones, de añoranzas, recuerdos, proyectos futuros.

Voy a compartir risas y abrazos con mis amigos, momentos que nos hacen sentir alegría por vivir, olvidar complicaciones, tensiones y nos llevan a valorar la importancia de la amistad.

Voy a pasear por las calles de mi "paraíso" sonriendo, oliendo el frescor del pino húmedo después de una tormenta de verano, escuchando la melodía del mediodía cuando la gente comparte cañas y tapas en las terrazas de verano...

Voy a disfrutar de un ratito de lectura o de buena música mientras la brisa del atardecer anuncia el fin de otro día de calor y sol...

Y me voy a sentar en un banco y observar a los más sabios: a los niños, esos locos bajitos (como dice Serrat) que apenas acaban de comenzar su vida y sin embargo son grandes maestro es esto que llamamos VIVIR con mayúsculas! ellos son el mejor ejemplo de lo que es vivir profundamente, disfrutando cada instante de la vida.

Y me quedo con la frase de este vídeo que recoge de manera excepcional todo lo que hoy he querido contarte; es la visión de un niño acerca de cómo vivimos los adultos. Como dice él: 

"Yo me quedo con Peter Pan, con los inmaduros, con la reflexión, con la vida"

Por 15 días de Agosto  


En definitiva, voy a a SENTIR la VIDA, que eso, amig@ mí@, es para mí VIVIR! 




4 comentarios:

  1. Excelente Julia. Me ha gustado mucho y además muchas cosas. Elijo 2:

    1. Lo primero: "Es curioso, pero esta vez el motivo por el que escribo estas líneas no está muy definido. Esta vez quiero dejarme llevar, contarte lo que ahora estoy sintiendo, lo que la naturaleza me susurra a través de su brisa suave, que me hace reflexionar, sentir, vivir"... Cuando uno habla desde dentro, no es necesario pensar mucho. Es uno de los grandes problemas: a veces pensamos mucho y sentimos poco.

    2. Decía Baltasar Gracián: "Los sabios suelen pecar de lentos"... La vida para saborearla exige ir con una cierta calma: ¿Qué sería de un buen plato de arroz comido de 2 cucharadas? ¿Y de un buen vaso de vino bebido de un trago?

    Es de los posts que más me ha gustado.

    Buen verano. Abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Precioso Julia. Y como dice una bueba amiga tenemis que aprender a saber no hacer nada. Feliz verano. y a vivir!! besazoo!

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado! También estamos estos días en nuestro refugio!!!
    ESTOY.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  4. Julia, un placer visitar tu blog y leerte!
    Me quedo con dedicar tiempo a mi familia,escucharles, reir con ellos y con mis amigos, saborear la vida despacito!!
    Un abrazo

    ResponderEliminar